Construcción de la Casa de Sal en Brasil con 8000 botellas de vidrio
Redactado con inteligencia artificial.

Edna y Maria Gabrielly Dantas han construido la Casa de Sal en la isla de Itamaracá, Brasil, utilizando aproximadamente 8000 botellas de vidrio recolectadas. Este proyecto no solo les ha proporcionado un hogar, sino que también ha evolucionado en un espacio para la educación ambiental y la comunidad.
La Casa de Sal: Un proyecto sostenible
Edna Dantas y su hija, Maria Gabrielly Dantas, han creado la Casa de Sal en Itamaracá, estado de Pernambuco, utilizando unas 8000 botellas de vidrio recogidas de la basura. Esta vivienda de siete estancias se ha convertido en un centro de aprendizaje sobre sostenibilidad y medio ambiente.
La iniciativa comenzó en mayo de 2020, cuando enfrentaron la necesidad de un hogar propio tras ser desalojadas. Con experiencia en reciclaje y diseño, madre e hija decidieron utilizar materiales disponibles en su entorno, comenzando un proceso que ha involucrado la recolección de botellas en playas y manglares cercanos.
Evolución del proyecto
A lo largo de su construcción, Edna y Gabrielly han documentado su avance. En julio de 2021, ya habían utilizado unas 6000 botellas y habían completado cuatro estancias. Para la estructura, también emplearon madera reutilizada, siguiendo enseñanzas familiares. Este enfoque no solo ha permitido la construcción de su hogar, sino que ha fomentado la participación comunitaria y la recolección de más de 13,000 botellas en total.
Impacto académico y comunitario
La Casa de Sal ha atraído la atención académica, con una investigación de la Universidad Federal de Pernambuco que estudia la relación entre la vivienda y su entorno. Este proyecto ha evolucionado hacia un colectivo que organiza actividades culturales y ambientales, solidificando su papel como un espacio de educación y acción comunitaria. La defensa de esta investigación está programada para el 21 de agosto de 2026.
