El fangueo en Sevilla atrae aves de Doñana
Redactado con inteligencia artificial.

La práctica agrícola del fangueo en los arrozales de Sevilla, que comienza tras la cosecha del arroz, atrae a miles de aves como cigüeñas, garzas y flamencos de Doñana en busca de alimento. Este método no solo beneficia la fauna local, sino que también mejora la calidad del suelo para futuras cosechas.
Atraer aves a través de la agricultura
Cada año, tras la cosecha de arroz en la provincia de Sevilla, se lleva a cabo una práctica conocida como fangueo, que consiste en remover la tierra para mezclarla con restos vegetales. Este proceso crea condiciones ideales para que aparezcan gusanos y cangrejos, que a su vez atraen a diversas aves de Doñana, como cigüeñas, garzas y flamencos.
Este año, se han sembrado 36.500 hectáreas de arroz en la región. El fangueo no solo prepara el terreno para la próxima campaña, sino que también proporciona una fuente temporal de alimento para la avifauna. Eduardo Vera, director gerente de la Federación de Arroceros de Sevilla, explica que al enterrar los rastrojos, se facilita el acceso a estos insectos y crustáceos que habitan en la marisma.
Beneficios ecológicos y agrícolas
Además de atraer aves, el fangueo ofrece ventajas agrícolas, como la reducción del crecimiento de malas hierbas y la disminución del uso de herbicidas. Este método se considera beneficioso tanto para la agricultura como para el medio ambiente, destacando la interconexión entre ambas prácticas en la zona de Doñana.
La provincia de Sevilla es la principal productora de arroz en España, con municipios como Isla Mayor y La Puebla del Río liderando la producción. En 2025, se prevé una cosecha de más de 110.000 toneladas, un incremento significativo comparado con años anteriores que sufrieron sequías. La variedad de arroz cultivada en la región incluye las variedades índica y japónica, que son predominantes en la zona.
