El Plinth del High Line en Nueva York busca la voz del público

High Line Art invita a los neoyorquinos a participar en la selección de dos nuevas esculturas para el Plinth, el icónico espacio artístico. Hasta el 8 de septiembre, se pueden comentar 62 propuestas de artistas de 37 países, que serán instaladas en 2029 y 2030.
Participación ciudadana en el Plinth
El famoso parque elevado de Manhattan, High Line, ha lanzado una interesante convocatoria para que el público participe en la elección de las próximas esculturas que adornarán el Plinth, un espacio expositivo emblemático. Hasta el 8 de septiembre, los ciudadanos pueden comentar sobre 62 propuestas presentadas por artistas de 37 países. Entre los artistas destacados se encuentran Nina Chanel Abney, Kelly Akashi y Kevin Beasley.
Proceso de selección
Las obras seleccionadas se instalarán en 2029 y 2030 y han sido elegidas por un comité internacional de nueve curadores. La comunidad tiene la oportunidad de expresar su opinión sobre si las propuestas son adecuadas para el Plinth y la ciudad de Nueva York. Esta retroalimentación será utilizada por el equipo curatorial para definir qué artistas avanzarán a la siguiente fase del proceso.
Impacto en el arte público
Cecilia Alemani, directora de High Line Art, mencionó que las nuevas propuestas presentan visiones sorprendentes y relevantes para el momento actual. Este enfoque de participación ciudadana se ha consolidado como un modelo en el arte público desde la inauguración del Plinth en 2019. Las obras anteriores han generado un gran interés, como la escultura monumental de Iván Argote, la cual ha sido objeto de una petición para hacerla permanente.
Un espacio de reflexión y experimentación
El Plinth se ha convertido en un destino clave para el arte público en Nueva York, ofreciendo a los artistas una plataforma para crear obras de gran escala que interactúan con el entorno urbano. Los resultados de la consulta pública, junto con la evaluación del comité asesor, determinarán las propuestas que avanzarán en el proceso, marcando así una nueva etapa en la historia del arte público en la ciudad.