Las Pinturas Negras de Goya: un tesoro salvado del olvido

Las emblemáticas Pinturas Negras de Francisco de Goya, que casi desaparecen tras su muerte, fueron rescatadas gracias a la intervención de varios personajes clave. Desde el registro de sus obras hasta su restauración, su historia refleja la importancia de preservar el arte.
El legado de Goya
Francisco de Goya es uno de los pintores más importantes de la historia de España, conocido por obras como El 3 de mayo en Madrid y La maja desnuda. Sin embargo, sus Pinturas Negras, creadas en una etapa oscura de su vida, casi se pierden para siempre tras su fallecimiento. Estas catorce obras, que incluyen títulos impactantes como Saturno devorando a su hijo y El aquelarre, son consideradas algunas de las más viscerales del siglo XIX.
La salvación de las obras
Tras la muerte de Goya, su hijo Javier hereda la Quinta del Sordo y, junto a su amigo Antonio Brugada, documenta las pinturas. A pesar de su esfuerzo, la casa queda cerrada durante años y las obras sufren deterioro debido a la humedad y el abandono. Fue el escritor Charles Yriarte quien, al visitar la Quinta, revive el interés por estas obras en su libro sobre Goya. Posteriormente, el coleccionista Émile d'Erlanger compra la casa con el objetivo de salvar las pinturas.
La restauración
D'Erlanger encarga al restaurador Salvador Martínez Cubells que extraiga las Pinturas Negras de las paredes. Este proceso, aunque necesario para preservar las obras, resultó complicado y algunas partes se perdieron o alteraron. A pesar de esto, la restauración permitió que las obras fueran expuestas en la Exposición Universal de París de 1878, asegurando así su reconocimiento y conservación para las futuras generaciones.
La historia de las Pinturas Negras representa un milagro del arte español, subrayando la importancia de la conservación y el legado cultural que nos dejaron artistas como Goya.