Investigadores españoles obtienen patente en EE.UU. para transformar aguas residuales en biomasa

Un equipo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha logrado una patente en EE.UU. por un innovador método que convierte aguas residuales urbanas en biomasa de alto valor utilizando microalgas. Este avance no solo mejora la depuración del agua, sino que también promueve la economía circular.
Innovación en la transformación de aguas residuales
La investigación española se destaca nuevamente en el ámbito internacional gracias a un equipo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), que ha conseguido una patente en Estados Unidos por un método innovador. Este método convierte aguas residuales urbanas en biomasa a través del cultivo de microalgas y cianobacterias, integrando depuración ambiental con la producción de materias primas para la agricultura y la acuicultura.
Beneficios del sistema
El sistema aprovecha los nutrientes presentes en las aguas residuales, como nitrógeno y fósforo, para nutrir a los microorganismos, eliminando la necesidad de fertilizantes externos. Esto no solo transforma un residuo en un recurso útil, sino que también reduce costos y avanza hacia un modelo de economía circular.
Aplicaciones en sectores estratégicos
La biomasa generada tiene múltiples aplicaciones. En el sector agrícola, puede utilizarse como bioestimulante para mejorar el crecimiento de cultivos y disminuir el uso de fertilizantes químicos. En acuicultura, proporciona nutrientes esenciales para la alimentación de organismos acuáticos. Además, el proceso ayuda a reducir la carga contaminante de las aguas residuales, ofreciendo beneficios tanto ecológicos como económicos.
Reconocimiento internacional
La reciente patente en EE.UU. no solo valida la tecnología, sino que también abre oportunidades para su implementación en el sector industrial, en un mercado que busca soluciones sostenibles. La universidad también está trabajando en la protección de esta innovación en Europa.
Resultados del proyecto SABANA
Los resultados obtenidos del proyecto europeo SABANA, financiado por el programa Horizon 2020, ya habían demostrado el potencial de esta tecnología a escala piloto. Se reportaron incrementos de hasta un 20% en la producción agrícola mediante bioproductos derivados de microalgas, y una reducción en el uso de fertilizantes, así como mejoras en la salud de los peces en acuicultura gracias a piensos enriquecidos.